Darian Siguenza

Blog Image

¡Mary Kay cambió mi vida!

Junio 26, 2020 0 Comentarios

Conocí Mary Kay por una tía, ella desde hace 5 años es consultora de belleza independiente. La idea de empezar mi negocio surgió de mi deseo de seguir con mis estudios superiores, cuando era niña siempre soñé ser abogada.

Mis papás han sido comerciantes, tienen una tienda donde se distribuyen granos básicos entre otros. Casi por finalizar mi bachillerato mis papás empezaron a tener decadencia en su negocio, y ya no podían pagar mis estudios, por tanto, decidí iniciar mi carrera retomando lo de mi tía. Ella antes me había regalado una limpiadora Botanical Effects la cual yo casi no usaba pues no tenía la disciplina de cuidar mi rostro, y no tenía mucho conocimiento de los productos ni sabía lo mágicos que eran; por ahí como en septiembre ella me invitó a hacer una clase del cuidado de la piel, y fuimos hasta la casa de una amiga mía, le hicimos el facial a ella y a su mamá, quedaron realmente fascinadas con su piel y con los productos, en cuestión de hora y media cerró una venta de casi doscientos dólares yo estaba atónita y pude llegar a 2 conclusiones: 1- Mary Kay es para mujeres decididas puesto que cuando en realidad queremos cuidar nuestra piel, el precio que pagamos es lo de menos... el dinero como sea se consigue. 2- Con Mary Kay puedo hacer mucho dinero en poco tiempo.

En otras oportunidades pude acompañarla a hacer más faciales, y conforme pasaban los días a mí me gustaba más y más la idea de ser consultora pero no tenía la inversión que se necesitaba.

Tuve la dicha de poder asistir a una mañana de invitadas, al estar ahí me sentí en familia, me identifiqué tanto con los testimonios que daban las otras mujeres, estaba realmente impresionada, porque ellas muy bonitas, muy arregladas con su imagen Mary Kay. Yo quería ser como ellas y sentirme segura de mi misma. El "Yo puedo" hizo que mis miedos empezaran a desvanecerse, estaba realmente convencida que Mary Kay me serviría como medio para cumplir mis sueños pues sabía que con disciplina podía obtener la estabilidad económica que necesitaba.

En enero de este 2020 hubo un evento en el cual me daban la oportunidad de inscribirme para poder ser consultora con un capital inicial de $175 con la condición que al cerrar mes hiciera mi pedido por los $125 restantes, yo en serio quería aprovechar la oportunidad y hablé con mi tía. Me rebusqué en conseguir clientas y gracias a Dios todas compraban, en una semana logré pagarle y logré reunir para hacer mi pedido.

Cuando me llego mi pedido yo estaba súper emocionada porque me mandaron muchas cosas lindas, entre ellas una cartera y mi pin de consultora, fue ahí cuando me puse a pensar que iba a hacer con los productos, que tenía que venderlos o sea sacar mi inversión para volver a invertir y poder ver ganancias.

Programe un facial con una amiga y fui, cuando estaba ahí me temblaban las piernas, no sabía que decirle, las manos me temblaban y solo recuerdo que cerré mis ojos, le pedí Dios que me diera gracia para poder agradar a mi clienta y poderla convencer de adquirir los productos, ahí empecé a recordar todo lo que había aprendido con mi tía, pude notar como mi amiga se sentía a gusto y en confianza conmigo, sentí bonito poderla hacer sentir especial a ella, pues a veces no nos tomamos el tiempo de consentirnos.

Gracias a Dios mi racha ha sido buena, en estos dos meses anteriores, logré aprender muchísimo sobre los productos, perdí la pena con las demás mujeres y es divertido como en cada clase del cuidado de la piel aprendo algo nuevo, amo hacer lo que me gusta, estoy encantada con Mary Kay, me gusta porque tengo la flexibilidad de horarios que en ningún otro trabajo voy a tener, y sé que voy a ganar tanto como venda y para vender tengo que esforzarme, actualmente me encuentro estudiando ciencias jurídicas en una de las mejores universidades del país (UCA) y si, es gracias a Dios y a Mary Kay que me han permitido costeármela. Tengo 18 años y al igual que muchas yo también tuve miedo, pero mis ganas de superarme eran más grandes, estoy eternamente agradecida con Dios por esta maravillosa oportunidad de formar parte de esta prestigiosa compañía y gracias también a mi tía que me enseño Mary Kay.

Soy emprendedora, Soy una mujer fuerte, soy una mujer capaz, SOY SALVADOREÑA Y YO, PUEDO.

Comentarios

Comenta